#picorojo y qué?
El 2014 inicia con cambios como todo año, y uno de ellos es la publicidad de Movistar con unos labios rojos que hablan mientras tiene minutos el celular. Hablar de labios rojos parecería una cosa de lo más común, ¿pero saben? no lo es.
Pintarse los labios de rojo para muchos es sentido de provocación, ¿y provocar qué? Es la pregunta. Un extraño me dijo: "es que da ganas de arrancarte la boca a mordiscos"; otro, conocido lejano, me pregunto: ¿Qué pretendes al pintarme la boca de rojo?; Otros, mientras hacía fila para comprar mi pollo parmesano, me miraban como lobos hambrientos y no de pollo. Desde entonces me he quedado pensando, por qué pintarse la boca de éste color y no ponerse unos zapatos o peinarse se entienden como provocación. No es más bien, que detrás de ese comentario hay subcultura de concebir a la mujer como objeto sexual.
Atribuir a una pintura de labios un sentido atrevido de sexualidad, en estos tiempos, pareciera que sigue siendo válido, ¿No es inaudito? ¿Debemos aceptar como natural que sirva como justificación de acosos directos o indirectos?.
Es cierto que a los colores se les atribuyen distintas cualidades, generan emociones y reacciones, pero
por qué sólo el rojo levanta pasiones, qué se esconde detrás de ese color, es solo misticismo o son asociaciones mentales transmitidas de generación en generación.
Lo cierto es que andar con el Pico rojo es andar de "#Picorojo".
¿Ustedes qué piensan?, ¿Pueden contarnos alguna experiencia con su #Picorojo?

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