Un Sandino para todos y todas
Buenos días a todas,
Buenos días a todos,
Quiero agradecer a la Bancada de la Alianza PLI, la
oportunidad de dirigirme a Ustedes sobre un tema tan sensible.
Debo confesar que escribir estas palabras fue motivo de
varios días y noches de reflexión, lectura de textos, conversaciones, pero
sobre todo, de hurgar muy hondo dentro de mis sentimientos y pensamientos.
Porque se trata, nada menos, que abordar a una de las
columnas fundacionales de nuestra nacionalidad.
El ideario de Sandino. Su gesta. Su vida. Su fuerza moral. Su
conducta política…no solo deben visualizarse en retrospectiva. Para que tenga
sentido la reflexión sobre Sandino, debemos concebirlo no como una imagen
congelada en el pasado…sino como una savia vital para nuestro presente y para
nuestro porvenir.
El Sandino del aquí. Y el Sandino del ahora, con la mirada vislumbrando
el horizonte.
Resolví seguir la ruta de plantearme interrogantes. Me
permitiré entonces compartir estas interrogantes y presentar mis meditaciones.
1. ¿De quién estamos hablando?
Hablamos
del hijo de una campesina humilde, una madre cargada de hijos sin padres.
En 1933, en la
entrevista que le realizara José Román, Sandino no pudo dejar de recordar su
propia relación de niño con su padre y el sentimiento que el recuerdo encerraba
y le dijo: ‘’Usted no puede imaginarse la alegría y la ternura que siento al
pensar que estoy próximo a ser padre, más que nada porque quiero darle a mi
hijo todo el cuidado y todo el amor paterno que a mí me falto…
En el presente, casi el 40% de los hogares nicaragüenses
están encabezados por madres. Con hijos en la condición que vivió Sandino.
Hablamos
también de un Migrante, en enero de 1922 en una carta
que envió a su Padre escribe:
‘’ Este lugar es
pintoresco y se gana mucho dinero, pero lo que no se va en suspiros, se va en
lágrimas…esta vida no es para un hombre que desee distinguirse en algo y por
eso hago cuanto esté en mi parte por salir lo más pronto posible… Mi vida es
cómoda, pero triste, por estar tan lejos de mi familia y mi novia…’’
Y hablamos
de un obrero y de un sindicalista
Como joven migrante, pudo rápidamente enterarse de ejemplos
de empresas desalmadas y de gobiernos pusilánimes en varios países y también
del poder de la resistencia social. Así atesoró el valor de la lucha sindical.
Su llegada a México, en plena revolución mexicana, es lo que forma intelectual
y éticamente a Augusto C. Sandino. Su asimilación de las diversas doctrinas y
variadas y a veces contradictorias iniciativas mexicanas le incitan a llevar
aquellas ideas a la práctica social.
Fíjense, en México, Sandino se adiestró en el arte de la
propaganda. Un detalle poco conocido es que incluso llegó a actuar en teatros
populares de concientización social.
2. ¿Por qué conmemorar la gesta y el legado de Sandino?
Sandino nace dos veces, el primero es su nacimiento biológico
el 18 de Mayo de 1895. Fecha que hoy conmemoramos. El segundo, el 15 de mayo de 1926, hace 90 años, se
produce lo que podríamos llamar su nacimiento político, cuando Sandino toma la
decisión de regresar a Nicaragua desde México, según sus palabras: ‘’Me
di cuenta que como Nicaragüense tenía derecho a protestar’’.
Es el momento en que,
después de un prolongado proceso en que fue aquilatando su conciencia, resuelve retornar al llamado de la
patria y asumir su compromiso con la historia.
Evocamos la memoria de
Sandino porque en la historia nadie recuerda solo. Las evocaciones, en la historia,
son prácticas colectivas. Los recuerdos de unos descansan y se penetran con los
recuerdos de otros, las narraciones individuales se inscriben en relatos
colectivos y se sostienen en prácticas conmemorativas.
La gesta del General Sandino es parte de nuestro pasado como
Nación. Pero entre el pasado, el presente y el futuro los lazos no son
estáticos, ni inertes. Son lazos vivos y vibrantes. El pasado, que se va
construyendo por los presentes sucesivos, es la materia con que se amasa la
identidad de los pueblos.
Y desde los pasados que se evocan, en el camino se afrontan encrucijadas
trascendentales:
- puede tomarse el rumbo de la cohesión de las sociedades, cuando se asumen verdades compartidas.
- O puede tomarse el rumbo de alimentar las fracturas sociales, cuando los episodios se reescriben para desfigurarlos en función de intereses de grupo.
Y el pasado, con sus contradicciones, encierra una en
particular: El pasado está construido con los hechos que se produjeron y con
los hechos que no se produjeron. Con lo que fue y con lo que no fue. Las
utopías que se rompieron en el camino. Las
aspiraciones que naufragaron. Los sueños que siguen revoloteando.
En este sentido el pasado es algo vivo que nos desafía con saldos
pendientes de solventar, o esperanzas que cristalizar.
3. Y aquí viene la tercera pregunta: ¿Tenemos asuntos pendientes con
Sandino?
Los ideales, las
utopías y los sueños de Sandino ¿son saldos insolutos que debemos congelar o
cuentas que debemos afrontar y solventar como sociedad?
La respuesta tenemos que buscarla en el ideario de Sandino,
donde configura la nación que podíamos ser. O llegar a ser. Algunostrazos de
ese ideario son:
Libertad: “…Y no olvidéis dos
frases oficiales: Patria y Libertad. Estas palabras encarnan mi ideal y
espiritualidad, y no habrá oro en el mundo que me haga quebrantarlas…”
La soberanía nacional. El rechazo a los contratos leoninos, a la intervención extranjera
y la enajenación de nuestro territorio. “Se
nos han robado nuestros derechos sobre el canal –declaraba Sandino-…
Teóricamente se nos pagaron tres millones de dólares. Nicaragua, o más bien,
los bandidos que controlaban el gobierno por esa época…recibieron unos cuantos
miles de pesos, que repartidos entre todos los ciudadanos nicaragüenses, no
hubieran bastado para comprar una galleta de soda y una sardina para cada uno.
Por medio de ese contrato que firmaron cuatro traidores, perdimos nuestro
derecho sobre el canal. Las discusiones acerca de esta venta se llevaron a cabo
dentro de un congreso espurio, a puertas cerradas, que guardaban soldados…”
El reconocimiento de la soberanía popular. Al describir la gestión en los
territorios bajo control del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional,
Sandino nos dice: …En cada uno de nuestros
pueblos, tenemos un pequeño resguardo para mantener el orden público, así como
la marcha de nuestra administración, basada en la más pura democracia, pues aún
a nuestros mismos enemigos concedemos toda clase de garantías en sus personas e
intereses…”
El tajante rechazo a toda forma de caudillismo. Cito sus
palabras:
…El progreso y la
civilización no deben estar estancados: pero no
los deseamos en forma de conquista. Y es por eso que el pueblo debe
meditar al elegir a nuestros gobernantes, pues si desgraciadamente eligen un
caudillo, el mismo pueblo crea la dictadura, la cual para sostenerse, tendrá
que mantener al país en estado de esclavitud y miseria…
La dignidad y el decoro. “…Nosotros
luchamos por honor y no por prestigios, porque si el honor lo perdemos
habríamos perdido el derecho de vivir…”
La honradez. “…Los bienes de la
nación deben ser sagrados, y deben respetarse, porque el ser partidario no
amerita ningún derecho para medrar al amparo de la causa que se invoca.
Precisamente la ambición desenfrenada de los caudillos nos ha hundido en la más
sangrienta ignominia, pues las prebendas a los partidarios han hundido a la
Nación y al pueblo en la más espantosa miseria.”
La identificación con los oprimidos. “…No
ambiciono nada. Solo deseo la redención de la clase obrera…”
El cierre maestro de su ideario es la coherencia. La
coherencia entre lo que se proclama y lo que se hace. La contundencia de esta frase no
admite matices: “…Estoy resuelto a no
aceptar ningún puesto en el gobierno, ya sea o no de elección popular. Tampoco
aceptaré pensiones o sueldos, lo juro. No aceptaré regalos de nadie, ni hoy, ni
mañana, ni pasado mañana, ni nunca…”
Así lo dijo, y así lo
cumplió. Sin importar el precio.
Corresponde entonces interrogarnos si el ideario de Sandino,
si esa propuesta de nación, aquí y ahora, en el siglo XXI, es un proyecto que
mantiene vigencia. Si es una aspiración que puede y debe realizarse.
Mi respuesta, señores, es que sí. El ideario de Sandino, hoy,
más que nunca conserva plena vigencia. El ideario de Sandino, su ética y su
práctica política, su legado, nos dictan las pautas sobre la nación pendiente
de construir.
Libertad. Soberanía. Democracia. Honradez. Honor. Decoro. Derecho
a elegir. Redención de los oprimidos. Coherencia.
Antes de compartir mi
reflexión final… quisiera
destacar algunas responsabilidades que nos conciernen como diputados de la
nación.
- El Archivo de Sandino, que está en poder del Ejército, debe abrirse a los nicaragüenses, asegurando por supuesto su conservación y debido resguardo. Hay técnicas y tecnologías para hacerlo.
- Debe crearse un Instituto Nacional que se encargue de recopilar, recuperar, ordenar, organizar, investigar y divulgar la obra de Sandino, incluyendo las publicaciones internacionales sobre su gesta.
- Asignar un presupuesto para conceder a la magna obra de Sandino el lugar histórico que le corresponde.
Paso ahora a mi reflexión final.
4. ¿Puede edificarse la patria que Sandino soñó, si su gesta es confiscada o
monopolizada por un grupo o una facción política? O al contrario, ¿La patria que soñó Sandino solo podrá alcanzarse si deja
de estar privatizado para transformarse en patrimonio nacional?
Por supuesto, el legado, el ideario y la patria de Sandino
solo pueden ser cristalizados por el pueblo nicaragüense en su conjunto. Por la
nación entera.
Las voluntades y mentalidades facciosas sobre la memoria de
Sandino dividen nuestra sociedad y distancia al héroe de su pueblo. Las
voluntades y mentalidades facciosas, fraccionan el legado de Sandino. Fragmentan
la patria. Fracturan nuestra identidad como nación.
Las voluntades y mentalidades facciosas quebrantan el
porvenir.
Necesitamos un Sandino, de todos, y para todos. Necesitamos
un Sandino de la nación y no de un partido.
Ese es el desafío del presente, de cara al porvenir. Y un
desafío que invito a todos a enfrentar juntos. Si queremos patria para todos,
necesitamos un Sandino de todos y para todos.
Me siento orgullosa de ser nicaragüense.
Me siento orgullosa
de ser sandinista.
Del sandinismo de todos.
Escuchemos el llamado de Sandino:
El amor a mi patria lo he
puesto sobre todos los amores…
Muchas gracias,
Edipcia Dubón

LA IDEOLOGÍA O EL PENSAMIENTO POLÍTICO DE SANDINO ES LA DOCTRINA LIBERAL. NO EL LIBERALISMO DE ALEMÁN O DE BOLAÑOS QUE ES CONSERVADOR. PARA MI EXISTEN DOS SANDINOS, Y CON ESTO NO JUSTIFICO SU MUERTE; LA PRIMERA SU ÉPOCA NACIONALISTA DEFENDIENDO LA INDEPENDENCIA DE NICARAGUA QUE ES POR LA QUE DEBE DE SER RECORDADO; LA SEGUNDA NO MUY BUENA, YA QUE UNA VEZ QUE LOS MARINES ABANDONARON NICARAGUA,QUISO DIVIDIR EL PAÍS EN DOS, Y ASESINÓ A MUCHOS NICARAGÜENSES QUE NO COMULGABAN CON SUS DESEOS DE DIVIDIR EL PAÍS. MUY MAL RECUERDO DEJÓ EN EL NORTE DE NICARAGUA.
ResponderEliminarGracias Don Orlando por tomarse el tiempo de leer este discurso que fue escrito en un momento particular y para un hecho particular pero que recoge desde mi punto de vista una mirada que desnuda al régimen de ortega y sus pacotillas.
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